miércoles, 1 de febrero de 2012

Palo de arquero

"El buen compañerismo consiste muchas veces en callar, en respetar el laconismo del otro, en comprender que eso es lo que el otro necesita en esa precisa y oscura jornada, y entonces arroparlo con nuestro silencio, o dejar que él nos arrope con el suyo, pero, y este pero es fundamental, sin que ninguno de los dos lo pida ni lo exija, sino que el otro lo comprenda por sí mismo, en una espontánea solidaridad. "
Primavera con una esquina rota - Mario Benedetti

Para algunas personas el fútbol es como la vida, y así lo entienden. Para mí es al revés, desde el fútbol extraigo múltiples enseñanzas que forjan mi vida diaria. Por lo mismo, me daré la licencia de ahondar en un concepto futbolístico que ligo directamente con algo cotidiano: ciudar el palo del arquero.

Así como cada persona se prohíbe realizar ciertos actos porque pueden acarrear consecuencias nefastas, un futbolista también lo hace, ya que un error o la violación de una norma impuesta pueden llevarlo a situaciones indeseadas.

En este sentido, no hay duda de que hay cosas que en la sociedad moderna se descuidan brutalmente. En la actualidad la escasez de tiempo, el agotamiento o la ausencia de ganas provocan que las relaciones familiares y de amistad se deterioren poco a poco, cuestión que ha sucedido en igual medida dentro del terreno de juego. Aunque no lo queramos, la sociedad nos impone un mandato que nos obliga a cuidar de cosas como el trabajo, los estudios y, cómo no; los afectos. En el fútbol ocurre lo mismo con esto último, en un puesto determinante, clave y también ingrato: el arco

El arquero, portero, guardameta, golero, guardavallas, cancerbero, es el garante último de ahogar el grito de gol al rival, y para esto tiene como aliados a 3 tubos que van en auxilio cada vez que es necesario. Esos tres tubos son el único amigo de ese jugador (sobretodo cuando se juega con línea de 4), y por lo mismo debe cuidarlos y mimarlos como si tuvieran vida propia. 

Más allá de lo loco que pueda sonar, en la práctica los porteros sí forjan una relación con los verticales y el travesaño, incluso hay jugadores que los besan antes de comenzar cada tiempo o incluso les dan las gracias cuando han evitado un gol.

Todo lo anterior es para hacer hincapié en la importancia que tiene el “palo del arquero”, ese que está mas cerca del golero a la hora de un tiro libre, vale decir, el segundo palo del pateador (el más alejado). Si se descuida ese poste, puede que no suceda nada, que el balón salga desviado o incluso que el poste lo detenga, sin embargo, puede suceder lo peor y terminar en gol. Un ejemplo dramático de eso es lo que le sucedió al golero de Colo-Colo Francisco Prieto, quien a 5 minutos del final, previo a un tiro libre en contra, abandonó su poste y lo pagó caro. El cacique eliminado de Copa Libertadores.

El descuido de Prieto provocó lágrimas, frustración y una herida deportiva que no cicatriza fácilmente, la misma situación se da en nuestras vidas, donde descuidar a un ser querido, dejar de lado un afecto, ser indiferente con un alguien que se quiere puede pasar desapercibido, no obstante, es probable que acarree consecuencias indeseables y un dolor difícil de superar.

Como ya les dije, de las máximas futboleras se pueden sacar muchos consejos prácticos para la vida. No haga lo que Prieto, no descuide su “vertical”, no abandone a sus únicos compañeros, menos en momentos tan claves como un tiro libre, pueden clavarle el balón en el ángulo y dejarlo fuera de competencia.

Figureti F.C. 

1 comentario:

  1. Bielsa tiene una frase que rescato: "Cuando el futbolista queda tan obligado a ganar como sea, tarde o temprano se pervierte."

    Lo que quiero decir es que la organización del fútbol (jugadores, cuerpo técnico, hinchada) sufre la misma cardiopatía de la sociedad actual, reproduce sus lógicas y máximas, las hace patentes y las torna sentido común.

    Repensar el deporte, como actividad, como forma de vida, como "juego colectivo" es también parte, como en otros aspectos de nuestra vida, un paso necesario en la construcción de una estrategia revolucionaria.

    Saludos, compa. Muy buena columna.

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